Villa Leopardi y la Silla del Diablo

Roma Caput Mundi, la antigua capital del mundo conocido tiene muchos secretos por descubrir, esto es algo que todo el mundo que la ha visitado alguna vez sabe sin ningún tipo de dudas. Sin embargo, hoy he descubierto dos de estos secretos para el foráneo: Villa Leopardi y la Silla del Diablo.

Villa Leopardi

Como todas las grandes ciudades, los servicios municipales de Roma tienen problemas para funcionar con normalidad. “Con serios problemas” según los romanos con los que he hablado del tema, debido al caos imperante en la ciudad.  Es normal, aunque no deseable, encontrar edificios significativos en mayor o menor estado de abandono. En Roma, un ejemplo de ello es Villa Leopardi Dittajuti, un magnífico ejemplo de arquitectura burguesa historicista ubicado en Vía Nomentana, a unos dos kilómetros de Porta Pía.

Villa Leopardi Roma
Detalle del pórtico y balaustrada superior de Villa Leopardi desde Via Momentana.

Se trata del típico palacete burgués del siglo XIX construido en un estilo neogótico con bellísimos ventanales y un elegante pórtico que da directamente a la avenida. La propiedad, en cuya parte trasera posee un amplio parte, había sido terreno agrícola desde la Edad Media, y fue transformado en jardín de recreo por los Leopardi Dittajuti. Con el andar de los años, se convirtió en hotel primero y en casa de citas después. En 1975 y a través de una expropiación, la finca se convirtió en propiedad del municipio de Roma, que la convirtió en parque público en el que se construyó un edificio nuevo para albergar una pequeña biblioteca. De los antiguos jardines decimonónicos apenas queda nada. Tras la expropiación, la villa o casino noble, acogió oficinas municipales primero y una comisaría de vigilancia después, con lo que se destruyó todo el interior adecuándolo a los nuevos usos.

Fachada de Villa Leopardi
Fachada de Villa Leopardi con su magnífica rejería.

El edificio, es obra del ingeniero Giuseppe Miscia y se construyó en 1905, no caería en abandono hasta el año 2000. A día de hoy, continúa abandonado, con la basura invadiendo su pórtico y las enredaderas tapando toda la belleza ornamental de sus fachadas. El Corriere de la Sera ya denunció el estado de abandono del edificio (link, en italiano), y explica cómo el edificio ha sido vandalizado. El artículo, fechado en 2012 habla de carteles anunciando obras que en 2016 aún no se han comenzado.

Roma sede papal y sedia del diavolo

Caminando un poco más, se encuentra la Silla del Diablo. En realidad se trata del sepulcro de Elio Calisto, un liberto de Adriano que eligió reposar en la necrópolis de Vía Momentana, que en época imperial era una de las vías menores de entrada a la ciudad. Se trata de un sepulcro cuadrado, hecho en ladrillo, con cierta decoración interior que en el centro se divide en dos plantas abovedadas. Con el paso del tiempo, la construcción se fracturó dotándola del aspecto de una silla gigantesca. Y las leyendas surgieron (aquí puedes leer más), siendo Roma la ciudad sede del Papa y donde el Diablo tiene una de sus sillas. Porque que no se trata de la única silla del diablo que existe, y una de ellas está en Valladolid.

Hoy en día, esta particular silla se encuentra inmersa en el llamado Barrio Africano de Roma, en medio de una pequeña plaza que toma el nombre de Elio Calisto, rodeada de edificios enormes y ciertamente feos. Aún así, en Vía Nomentana aparecen más lugares de enterramiento, como las catacumbas de Santa Agnese o el túmulo con el que cierro este post.

Hoy han sido desvelados un par de secretitos de Roma. ¿Qué nos deparará el mañana?