Videoarte en la Publicidad de Guerlain

Aunque a veces sea aburrida, intrusiva o nos incordie, la publicidad puede ser algo más que un mensaje persuasivo para hacernos gastar dinero. Las agencias publicitarias son fuente de ideas para crear mensajes que lleguen directamente ala sensibilidad de los posibles clientes, y en el camino muchas veces pueden regalarnos auténticas obras de arte en formato audiovisual, videoarte publicitario.

Una de estas obras donde la publicidad trasciende el mensaje comercial es la que creó la firma de perfumes francesa Guerlaine, que para crear la leyenda de Shalimar contrató a Bruno Aveillan, quien dirigiera la pieza que vimos en Cartier y el videoarte hace unos años. El argumento se sitúa entre el amor y el erotismo, y la exquisitez visual nos traslada a la India.

shalimar2Con cámaras cinematográficas de ultra definición se recoge esta sensual historia, en la que se recrea la leyenda de Shalimar, según la cual se explica la fundación del Taj Mahal, el monumento funerario más romántico del mundo, no en vano shalimar significa templo del amor en sánscrito.

Dice la leyenda que el príncipe Khurram se enamoró cuando contaba 20 años de una joven de familia humilde durante un paseo en el bazar donde trabajaba la familia de ella. La joven se llamaba Arjumand Banu. Tan intenso fue ese amor que, cuando Khurram ascendió al trono con el nombre de Sha Jahan, tomó a esa joven como esposa, quien a partir de ese momento fue llamada Mumtaz-Mahal, la «joya de palacio». El intenso amor que les unió duró hasta que en el parto de su hijo número catorce, ella falleció. Para preservar su recuerdo, el construyó, efectivamente, el Taj Mahal, que brotó de las lágrimas que se lloraron por la pérdida de la esposa.

Aunque la realidad es más prosaica, puesto que la familia de ella provenía de la nobleza persa. Pero la historia es tan atrayente y tan inspiradora que Guerlain la recuperó en el 88 aniversario de su perfume Shalimar. Aquí la banda sonora es tan importante como la imagen, y ambas están puestas al servicio de los detalles, envolviéndolos como parte de la obra de arte. Sin más, os dejo con el vídeo de la leyenda de Shalimar.

La India también apareció en los Videoarte en la publicidad de Sony Bravia. ¿Conoces otras piezas publicitarias que podamos considerar videoarte? ¿Que sentidos estimula la publicidad artística? Me interesa la conversación contigo :-)