Selma, película de 2015

El pasado sábado 28 de febrero, y gracias a la campaña #CinesaAngels de la cadena de cines Cinesa, pude asistir al preestreno en España de la Película Selma, de Ava DuVernay, basada en las marchas por los derechos de voto de los negros en Estados Unidos lideradas por Luther King. En este post os cuento mi impresión sobre la película.

Preparando el discurso.
Preparando el discurso.

La cinta comienza con un discurso de Martin Luther King. No es el mítico I have a dream, sino que en realidad está ensayando ante el espejo las palabras de gratitud de la entrega del premio Nóbel de la Paz que le concedieron en 1964. El primer diálogo con su esposa es la típica escena, un poco presindible desde mi punto de vista, en la que él dice algo así como «nosotros aquí y nuestros hermanos sufriendo» y ella le anima. Un diálogo típico y manido que a mí me hizo presagiar una película llena de clichés. Menos mal que a partir de ahí todo mejora.

He de decir antes de nada, que yo no soy muy fan de las películas patrióticas americanas donde todo es exaltación de la bandera. En este sentido, la aclamada El mayordomo me pareció insufrible, pese a su elenco lleno de pesos pesados de la interpretación. Ambas cintas tienen en común, aparte de estar protagonizadas por personajes negros, la presencia de Oprah, reciclada en actriz de películas afroamericanas.

Oprah interpreta a una mujer que, tras la aprobación de la Ley de Derechos Civiles, intenta inscribirse en el censo electoral de su condado sin conseguirlo, demostrando que la segregación aún es real, y que la población negra no puede ejercer los derechos que la ley les reconoce. En la película te muestran cómo el sistema lo impedía de manera implacable.

Violencia contra los negros (la descripción que hace el periodista de la primera marcha sobre el puente de Pettus durante el Domingo Sangriento es sobrecogedora), atentados sin sentido, estrategias electorales, grupos de acción y la resistencia pacífica liderada por Martin Luther King pasan a ser protagonistas indiscutibles del argumento, que está basado en hechos históricos. Tan históricos, que en diversos puntos de la película se reseña que lo que ocurre en esa escena está registrado en los archivos del FBI. Como no quiero destripar nada, os dejo con el tráiler.

Ciertamente, es una película intensa, de las que te hace pensar, pero que, sin duda, recomiendo ver, porque pensar nunca es malo ni deberíamos evitarlo. Probablemente será la primera toma de contacto de muchas personas con la historia que se narra o con su contexto, y la historia está muy bien documentada y es fácil de ver. Insisto: muy recomendable.