Sanatorio Miñor: un palacete burgués en #Oviedo

Desde el siglo XIX las familias industriales y burguesas quisieron dejar claro que eran la nueva élite, y sus chalets reemplazaron a los palacios aristocráticos en las ciudades. En Oviedo también marcaron el desarrollo de la ciudad construyendo sus ostentosos chalés y palacetes para demostrar su pujanza. Muchos de ellos han desaparecido, pero aún conservamos algunos ejemplos.

Posiblemente uno de los chalets más conocidos de Oviedo sea Villa Magdalena, hoy sede de un centro de lectura municipal, al que se le puede sumar el actual cibercentro de La Lila o el Sanatorio Miñor, que hoy alberga la Fundación Gustavo Bueno y del que os hablaremos hoy.

#Oviedo mola. Villa Magdalena.

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La historia del edificio

Conocido popularmente como Sanatorio Miñor, en el momento de su construcción se llamó Chalet Vázquez, por ser el apellido de sus primeros inquilinos. Obra del arquitecto García Carvajal, se erigió en un estilo ecléctico o modernista entre 1912 y 1913 con uso residencial, aunque al pasar a manos del doctor Pedro Miñor y su equipo, se adaptó para ser sanatorio maternal.

El edificio cuenta con un friso de azulejo realizado por el ceramista Daniel Zuloaga que está adornado con cisnes, aunque desde su época como maternidad se los identifica de forma popular con cigüeñas, algo que no tiene mucho sentido debido a que el friso ya estaba ahí antes de su transformación en centro médico. En esa época sí se añadieron pabellones de muy baja altura al edificio original, tanto antes como después de la Guerra Civil.

El chalet en una de sus primeras fases de su historia. Fuente de la imagen: FGB
El chalet en una de sus primeras fases de su historia. Fuente de la imagen: FGB

Remodelaciones y el cambio de siglo

Durante los años 80, el edificio pasó a manos municipales, permitiendo la construcción de altos edificios de viviendas, encajonando un poco el chalet original. Se adaptó el interior del edificio a nuevos usos administrativos, despojándolo de cualquier tipo de interés, conservando sólo la fachada, derribando pabellones exteriores y creando un nuevo semisótano que poco tiene que ver con el espíritu burgués con levantó el chalet.

Durante los años 90, el edificio cayó en cierto desuso, albergando únicamente los ensayos de la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, hasta que en 1998 fue cedido a la Fundación Gustavo Bueno, cuando se realiza la última rehabilitación del edificio hasta hoy. El filósofo impartía clases en él todas las semanas hasta su fallecimiento.

El Sanatorio con los pabellones añadidos en la parte trasera, hoy desaparecidos.
El Sanatorio con los pabellones añadidos en la parte trasera, hoy desaparecidos.

Cuna de oventenses y otras anécdotas de la historia

Durante su época como sanatorio, muchos personajes conocidos pasaron por o nacieron en sus salas. Por ejemplo, la reina Letizia nació aquí, como María Carmen Franco Polo, única hija de Francisco Franco. También el periodista local Javier Neira, por ejemplo, nacieron en el Sanatorio Miñor.

Pero no sólo se producían nacimientos, Aquí estuvo ingresado el mismísimo Gustavo Bueno convaleciente de una fractura en la pierna, y aprovechó su estancia para escribir el discurso inaugural del curso 1980-81 en la Universidad de Oviedo.

También aquí falleció Alfredo Martínez García-Argüelles,  sobrino de Lepoldo Alas “Clarín”, que fuera ministro de Justicia, Trabajo y Sanidad durante la Segunda República. Fue víctima de un atentado contra su persona a cargo de “unos pistoleros”, como los calificó la prensa de la época.

Sin duda este edificio cuenta grandes historias, y es un orgullo que, en este chalet burgués en particular, se puedan contar gracias a su conservación actual.  ¿Hay ejemplos de arquitectura similar en tu ciudad? ¿Guardan historias como este chalet?