El Arpista Ciego de Terenci Moix

 

Terenci Moix
Terenci Moix

Reinventando la novela histórica tradicional, Terenci Moix (1942.2003) relata la historia de tres adolescentes egipcios: el arpista ciego que da título a la obra, un flautista enloquecido y Tutankamón. Con ellos, otros personajes vivirán tramas paralelas en un mundo donde los hombres alternan con los dioses y la realidad con la fantasía más surrealista. Amor, muerte, sueños y otros sentimientos se fusionan en una perfecta recreación de la vida diaria en el Egipto Faraónico.

Portada de El arpista Ciego
Portada de El arpista Ciego

Para la elaboración de las tramas del libro El arpista ciego, en la pluma de Terenci Moix se mezclan la fantasía y la realidad, la pasión y al mismo tiempo el desengaño, la ironía, y se combina el lenguaje un poco solemne con el lenguaje popular, adaptándose al personaje que en ese momento esté hablando, dando gran viveza y realismo a la narración. Ya sea Tutankamón, el arpista o el gato que ejerce de narrador en algunos fragmentos, cada uno tiene su propia personalidad diferenciada. Porque la novela es una historia compuesta por múltiples caracteres enfrentados. Pero el lenguaje no se hace complicado: la intención de Moix era acercar al lector a los personajes.

Los tres personajes principales representan la falta de adaptación en un mundo que les es extraño: Ipi y Jonet (los nombres del arpista y el flautista) uno por ser ciego, el otro por ser homosexual, y Tutankamón por ser elevado al trono con ocho años para restaurar un politeísmo que desconocía tras el reinado de Akhenatón. Esas situaciones son los ejes sobre los que pivota la novela. El argumento reconoce que la época en la que se centra es un periodo lleno de interrogantes: se desconoce la muerte de Tutankamón, así como muchas costumbres cotidianas egipcias.

arpista egipcio
arpista egipcio

Y también se desconoce la música de este periodo. Por ello, constituía todo un reto hacer una novela cuyos personajes fueran músicos, pues no existe ninguna partitura del Imperio Egipcio. Pero Terenci Moix tenía un objetivo claro: “Hay partes de la música egipcia, como los cantos populares, que no diferirían mucho de los que hay ahora. Pero en cuanto a la música de los templos y las casas privadas, tenemos que confiar en los dibujos de las tumbas, porque no ha quedado una anotación, unapartitura. Yo la imagino muy lírica, muy delicuescente, es lo que he querido transmitir”.

Tras No digas que no fue un sueño y El amargo don de la belleza, Terenci Moix volvió a ambientar un libro en el Egipto faraónico entre los reinados de Akenatón y Tutankamón, periodo que le fascinaba, en una especie de realismo mágico estando la trilogía a la altura de Cien años de soledad de García Márquez. Con este volumen, Moix ganó el Premio de Novela Fundación José Manuel Lara. El arpista ciego se puede comprar online, y es, además, el último libro que publicó el escritor catalán.