Debuts con Estrella en Eurovisión

Logo Clásico de Eurovisión
Logo Clásico de Eurovisión con TVE

El primer debut con estrella, es decir, que acertó en la diana, fue el de la gran Lys Assia allá por el 56. La primera participación de su país y su primera victoria. Es normal, ya que ese fue el primer Festival de Eurovisión de la historia, tenía que ganar un país debutante, algo que nunca más volvió a ocurrir, aunque a veces se ha quedado muy cerca. ¿Quieres saber qué más pasó?
Éste post de hoy fue originalmente publicado en la columna de opinión Euroceguera que publiqué entre 2005 y 2008 en Eurovisión Spain, la web de fans del Festival de Eurovisión. Como nos acercamos al Eurofestival de 2011, me parece apropiado traer un poco de historia al blog. En este post resumo una serie de columnas que repasaban los debuts con estrella (con buena clasificación final) en Eurovisión.

En 1957, Dinamarca se estrenó en el tablero de resultados con una dignísima tercera posición gracias a Birthe Wilke & Gustav Winckler y su canción Skibet Skal Sejle I Nat. Diez puntos y tercera posición de 10 participantes. El año siguiente, un único debut, el sueco. La pequeña estrella interpretada por Alice Babs cosechó 10 puntos de los jurados de 10 países y un cuarto puesto. Hasta 1960 no tenemos otro debut con estrella. Los noruegos aportaron Voi Voi Nora Brockstedt quedó cuarta de trece países, logrando la que sería la mejor clasificación de su televisión en muchos años.

Los años 60 y 70

Conchita Bautista
Conchita Bautista en Eurovisión

En el 61, de nuevo tres debuts, y dos se colocaron más o menos a mitad de la tabla. No tuvieron mucha estrella, pero los incluiré aquí. Yugoslavia quedó octava con nueve puntos y España novena con ocho puntos, representada por Conchita Bautista. La gracia de la Bautista fue un digno inicio, con traje de Carmen Sevilla y todo. Pero la mitad de la tabla entre 16 países, no está mal, aunque pudo haber sido mejor para el tema Estando contigo de Augusto Algueró.

No es hasta el 65, con la inclusión de Irlanda; el paísque más veces ha ganado Eurovisión, cuando un debutante tendría cierto éxito entre los jurados. Butch Moore consigue 11 puntos quedando en sexto lugar entre 18 participantes.

Aquí se inicia una época sin más inclusiones en la lista. Son años de consolidación de los países clásicos del Festival, con la única inclusión de Malta en el 71, con ningún éxito. Pero en el 73 volvemos a tener un país virgen con un gran resultado. Israel gracias a Ilanit consigue un cuarto puesto y 97 puntos entre 17 participantes. El título de la canción, Ey sham.

Un único debut en los 80 y los países del Este en los 90

En el 81 inicia sus participaciones uno de los países más característicos del Festival. Chipre queda en sexto lugar con 69 puntos entre 20 países. Monika es una petardada con cierto carácter, que les dio a los chipriotas su mejor resultado en muchos años.

En los primeros noventa empezaron a particitar en Eurovisión los países del otro lado del Telón de Acero pero no vuelve a haber ningún debut con estrella hasta 1994. Siete son las naciones que inician su andadura, dos magníficos Top5, un tímido noveno puesto y el resto de debutantes peleándose por ocupar las últimas plazas.

Rusia es quien ocupa ese noveno puesto entre 25 participantes, con 70 puntos. El espectacular saco rojo de Youddiph y Vyechniy stranik consiguieron uno de los mejores puestos de ese país durante años. Horriblemente vestida de verde participó Friderika, con una intimista nana (o soporífera canción, según

Edyta Gorniak
Edyta Gorniak, debutante por Polonia en 1994, alcanzó una segunda posición

otros) titulada Kinek mondjam el vétkeimet? . Consiguió 122 puntos y una cuarta posición.

Pero el mejor debut de aquel año está en manos de la perfección de Edyta. Completamente milimetrada, vocalmente maravillosa, elegantemente despectiva, así es la Gorniak; ese año Polonia intentó sembrar polémica por un deseo de su cantante de participar en inglés, pero finalmente se pudo escuchar la maravillosa letra polaca de To nie ja! en Dublín. Sus 166 puntos estuvieron muy lejos de los 226 de los ganadores irlandeses. Pero, ¿a quién le importa? Los polacos protagonizaron uno de los mejores debuts de la historia del festival.

Complicados sistemas de clasificación

Tras el gran número de países incorporados al festival paneuropeo, la Unión Europea de Radiodifusión se planteó varios sistemas para controlar el exceso de participantes en la gala televisada. Por eso, ya en el 94 se decidió que los cinco últimos países clasificados en 1993 no participarían en la edición de este año. Posteriormente, en el 96 se celebraría una gala previa para seleccionar a los participantes, lo que dejó fuera, por única vez en su andadura festivalera, a Alemania. Esa gala secreta creó tal controversia que se introdujo un nuevo sistema: los países con la media más baja de puntos durante los cuatro años anteriores quedarían excluidos para el festival de este año. De este modo, el número de participantes activos quedaría reducido a sólo veinticinco y también se premiaría la trayectoria a lo largo de varios años.

Estos sistemas complicados se ensayaron en la segunda mitad de los años noventa, cuando casi no hubo nuevos debuts (y los que hubo cosecharon resultados mediocres). En 2002 se volvería al sistema simple, sin tener en cuenta la media de los últimos años, para decidir quién se mantenía en el encuentro musical.

En el intermedio nos hemos olvidado contar el debut del año 2000. Letonia estuvo muy, muy cerca. En su debut, los chicos de Brainstorm recogieron 134 puntos, que les auparon a la tercera posición. Personalmente no me gustan, ni ellos ni la canción, y Renārs Kaupers me parece muy sobre actuado, pero los gustos son libres. Si quedaron terceros a lo mejor el que se equivoca soy yo…

Últimos Debuts con Estrella

Con esto, llegamos a 2004, año en el que el festival estrena nuevo formato en dos galas. Pero ahora vamos a lo grande, no nos detendremos en los países que se quedaron a medio camino y sin debut (porque la semifinal no es el festival en sí, es una mera ronda previa). Dos participantes salidos de la semifinal consiguieron besar el santo en Estambul. En el séptimo puesto se quedó una de las voces más portentosas de esa edición. La albanesa Anjeza Shahini y sus elegantes coros (aunque estuvieron mejor en la semifinal) cosecharon 106 puntos provenientes de toda Europa. Una gran hazaña, aunque se queda algo pequeña si la ponemos al lado de Serbia y Montenegro.

Lane Moje
Lane Moje, “mi cervatillo” debut de Serbia y Montenegro

Željko Joksimović

, representante de Serbia y Montenegro, consiguió repetir la hazaña que 10 años antes lograra Edyta. El serbio obtuvo más puntos en la semifinal que la ganadora de esa edición, pero finalmente se llevó la plata a Belgrado. Una balada folklórica, de perfecta factura, con una escenografía sencilla, muy evocadora, titulada Lane Moje nos robó el corazón a muchos. Fueron 263 puntos para una de las actuaciones más perfectas de los últimos años en el escenario.

Finalmente, terminamos este repaso histórico por los debuts con estrella con una de las últimas incorporaciones a la lista eurovisiva. Se trata de Moldavia, representados por Zdob şi Zdub y su canción Bunica bate toba, que a mí no me parece nada del otro mundo, es más, me da mucha sensación de ruido. Una sexta posición y 148 puntos para otro gran debut en cuanto a resultados.

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