Cai Guo-Quiang, el #arte contemporáneo entra en el Museo del Prado a través de China

El Guernica de Picasso ha dejado de ser la frontera oficiosa entre el Museo del Prado y el Reina Sofía. El primero de ellos ha dedicado una exposición temporal al artista contemporáneo chino Cai Guo-Quiang y hoy la he visitado.

Día y noche en Toledo Cai Guo-Qiang Pólvora sobre lienzo, 260 cm x 600 cm Foto © Museo Nacional del Prado
Día y noche en Toledo
Cai Guo-Qiang
Pólvora sobre lienzo, 260 cm x 600 cm
Foto © Museo Nacional del Prado

La exposición se titula El espíritu de la pintura, en una poética referencia a la técnica de Guo-Quiang: compone sus obras haciendo explotar cartuchos de pólvora con pintura de colores (algo parecido al anuncio de Sony Bravia en la India, pero con lienzo). El pintor ha trabajado durante dos años con el Museo estudiando las obras de El Greco (y poco a poco otros artistas cono Velázquez, Goya, Rubens o Tiziano), y fruto de este trabajo es la primera exposición temporal de un artista contemporáneo en el Museo del Prado.

Nacido en China y tras estudiar escenografía teatral en la universidad (lee aquí su biografía), comenzó su carrera artística. Ganó el León de Oro en la Bienal de Venecia del 99 y actualmente vive en Nueva York. Todas las obras de esta exposición han sido creadas específicamente en el Salón de Reinos, que pronto será sometido a obras para ser incorporado al museo. Se pueden ver reinterpretaciones del Apostolado de El Greco, o el Jardín de las Delicias de El Bosco.

Opinión personal

Como comentaba al principio, hoy he visitado esta exposición. He de decir que nunca había visto una exposición temporal en el Museo del Prado con tan poca gente. A las doce de medio día, las cuatro salas que forman la exposición estaban vacías, apenas ocupadas por los vigilantes, si bien el recorrido de la exposición de Fortuny y la colección permanente estaban bien abarrotadas de visitantes.

Tras visitarla, me quedó una sensación, en líneas generales, poco placentera. Algunas obras sí me parecieron interesantes, como Día y noche en Toledo que ilustra esta entrada, pero en líneas generales me pareció una exposición que no está a la altura de la programación del museo. Tampoco le veo mucho sentido en un museo que no se dedica al arte contemporáneo, por mucho que los referentes sean los maestros del Prado. Personalmente, me ha dejado bastante frío.

Si estás interesado en la obra de este autor, sí puede ser interesante. Es una exposición hecha con rigor, y que no está mal, pero más adecuada para cualquier centro de arte que para la primera pinacoteca española.

¿La has visto? ¿Qué te ha parecido!