A la Cámara Santa Vendrás #Oviedo

Desde este post del blog ya sabemos que el prerromático asturiano es un arte singular en sí mismo, gracias a su sincretismo ha conseguido conjugar múltiples influencias para ofrecer algo nuevo y diferenciado. Hoy hablaremos de otra de sus obras: la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, prerromática en su origen, se cree que pudiera ser la capilla palatina de la Corte del rey Alfonso II (791-842).

Huertu de Pachu
Huertu de Pachu, quien era el campanero de la catedral.

El segundo rey asturiano de nombre Alfonso fue apodado El Casto y fue rey de Asturias durante dos periodos distintos. Durante su mandato se descubrió la tumba del Apóstol Santiago en Compostela, y mantuvo embajada y correspondencia con Carlomagno. En sus batallas contra los árabes, saqueó Lisboa en varias ocasiones, y fijó su residencia en Oviedo, donde realizó un interesante plan de construcciones, donde destacan la Iglesia de San Tirso y la magnífica iglesia de San Julián de los Prados, con un riquísimo programa iconográfico en sus paredes y la celosía prerromática más grande de Europa.

Entre sus construcciones, estuvo un palacio real, hoy desaparecido, del que sólo nos quedan algunos restos en el llamado huertu de Pachu, junto a la catedral (no confundirlo con el Jardín de los Reyes Caudillos). Y dentro de la catedral se quedó la Cámara Santa, una de las capillas de este palacio. Consta de dos pisos, una cámara inferior dedicada a Santa Leocadia, y una capilla superior, dedicada a San Miguel, que es la propia Cámara Santa, así llamada por la cantidad y calidad de reliquias en ella cobijadas, provenientes de toda la península. Ha sido declarada Monumento Nacional y Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1998.

Apostolado

Apostolado Oviedo
Los apóstoles, esculpidos en los fustes de las columnas,

Originariamente construidas en el siglo IX, fue en el XII cuando la capilla de San Miguel se configuró tal y como la conocemos hoy: se retiró su techumbre de madera para ser sustituida por una bóveda de cañón en piedra más alta sustentada por un magnífico apostolado románico que algunos vinculan con el taller del Maestro Mateo de Santiago de Compostela. Aunque probablemente sea un trabajo posterior, este parentesco parece justficado por las actitudes de los personajes, los pliegues de las ropas…

Hay quien dice que su calidad es tal que constituyen uno de los ejemplos más interesantes de la escultura románica de España. Los Apóstoles están tallados en altorrelieve sobre el mismo fuste de los pilares que sustentan la bóveda. Están muy estilizados, adaptados a su forma de columna, pero muy caracterizados para ser identificables para las gentes de la época.

Las figuras aparecen en parejas, hablando entre ellos, y observando a los que están en la capilla. También los arcos que sustentan y las basas de los pilares están tallados con motivos ornamentales. El conjunto está completado por las cabezas de un Calvario, cuyos cuerpos estaban pintados en los muros pero que hoy no se conservan.

Las reliquias

Las reliquias más importantes que aquí se conservan son cuatro: el Santo Sudario, la Caja de las Ágatas y las cruces de los Ángeles y la Victoria. El Santo Sudario es un lienzo que, según la tradición, cubrió el rostro de Jesús. Ha sido muy estudiada a lo largo de los años (aquí puedes leer los estudios del Centro Español de Sindonología). Entre esos estudios, se ha señalado que, sin duda, se trata del mismo hombre que aparece en la Sábana Santa de Turín (que se conserva en la catedral de esa ciudad italiana).

¿Sabías

La Caja de las Ágatas fue donada a la Catedral por Fruela II, y es un relicario de madera revestida de oro repujado y placas de ágata. Sus decoraciones son de tradición mozárabe, y en su tapa aparece un broche carolingio reaprovechado, mostrando las relaciones del reino de Asturias con los reinos de la época.

Camara Santa Oviedo
Vista general de las reliquias, la bóveda y los Apóstoles.

La Cruz de la Victoria es, sin duda, el mayor símbolo de Asturias. Se trata de una cruz latina con extremos trilobulados. Alfonso III, último rey de Asturias, la usó como estandarte y la tradición afirma que es la misma cruz que enarboló don Pelayo en la Batalla de Covadonga, germen del reino astur. Está decorada con láminas de oro, esmaltes y pedrería recogiendo la tradición de la orfebrería carolingia del siglo IX.

Y tras el símbolo de Asturias, el de Oviedo: la última reliquia es la Cruz de los Ángeles, y se la considera la primera y más delicada pieza de la ofbefrería altomedieval asturiana, donada a la catedral por el mismo Alfonso II. Se trata de una cruz griega con un medallón central con alma de madera (al igual que la Cruz de la Victoria). Su técnica está relacionada con la orfebrería lombarda, pero la tradición asegura que fueron unos ángeles quienes la crearon, y de ahí su nombre.

¿Has estado en Oviedo y has visitado su catedral? ¿Qué te pareció la Cámara Santa? Puedes comentar aquí o a través de Twitter. ¡La conversación es imporante!